Hay un programa que me desconcierta porque siempre lo pillo empezado. Se llama Noche Hache y… ya hablaré de él aquí un día.
Lo pillo empezado porque, en una secta, cuando realmente hay tarea, es a partir de que se pone el sol. Ponte a hacer una ceremonia iniciática a las 12 del mediodía y verás por qué: enciendes las velas y es todo… como ridículo.
No se puede hacer un exorcismo con la misma luz con la que harías una paella. Es de cajón.
Pero al tema: ¡que resulta que Julián López, el de Muchachada Nui… también trabaja en el Noche Hache éste! No me quedó muy claro que hacía pero creo que se dedica a hablar con personas…
…que no existen en la vida real (la última, la bebedora, por poner un ejemplo):
Me tranquiliza ver que, al menos en los informativos, no necesitan recurrir al truquillo de incluír imágenes picantes como reclamo (de verdad: empezaba a pensar que no había escapatoria a esto).
Pero agarrarse: la presentadora, que se llama Eva Hache, entrevista a Marlango…
(al loro: como el disco se llama “Mañana eléctrica”, hablan de cómo se levantan ellos… y todos sabían cómo se levantaban los otros (¡?). Se ve que, en un trío, esas cosas… se saben)
…cuentan que han hecho un vídeo (es lo que se ve en la pantalla del fondo, hasta ahí bien)…
…y aquí es cuando viene lo que digo (Leonor Watling, que es la de en medio -de los tres, la que no tiene barba- intenta distraer desde la pantalla: ¡ni caso!):
¡¿”Toca la trompa”, “colabora”… y tiene acusaciones pendientes también?! ¡¿Pero es que es un maldito artista renacentista de ésos o qué?!
Me he cansado: en un par de días subo la segunda parte de la entrevista.