Ganó un premio Ángel Martín que, de los dos presentadores del “Sé Lo Que Hicísteis 24 horas“, fue el preferido por los lectores de TP (que, por cierto, a mí esa voz… me suena, pero no sé de qué (¡?)).
Y los de El Intermedio estuvieron bien. Las chicas también salieron un rato.
Me quedo, como de costumbre, con una frase del Gran Wyoming (sigo sin entender esas confianzas de quitarle el “Gran”). Se la dijo a Yolanda Ramos, que estaba en to’losuyo, en el patio de butacas, con el micro, hablando con los profesionales de la tele (y Belén Esteban también) que fueron:
“¿Quieres dejar de molestar a los asistentes? ¿No ves que no tienen guión y los pones en evidencia?”
O sea, que los Líderes mediáticos, sin guión, no son ná…
Pues oye, esto no se me había ocurrido pero me lo voy a pensar.
Lo de dejar a alguien en mi lugar, como Líder de La Secta, para que dé la cara, que es muy cansado.
Si los cheques siguen llegándote y los hilos los mueves igual… ¿no?
Manuel Campo Vidal le arrancó a AndréuBuenafuente en su programa de Antena3 la promesa de echar una mano con la gala de este año. Para que no fuera… tan buena como las de años anteriores (al propio Buenafuente y a Javier Sardá les venían encantando, creo recordar).
Y la gala, bien. Salió Ángel Martín con Carmen Sevilla, que era algo que ya apetecía, y Berto, especialista en distancias cortas,intentó hacer en 3′ todo lo que da audiencia. Me intriga si, en ese rato, la audiencia subió (¡?). Hubo un crimen, pero así sin sangre ni nada… no sé no sé.
Me quedo con dos momentos: Miki Nadal y Silvia Jato dándole el premio a la mejor iluminación a… ninguno de los nominados.
“Los nominados son A, B y C… ¡y el premio es para D!”
En una secta, recozcámoslo: los animales son para lo que son.
Quién más y quién menos, en una ceremonia, ha decapitado un ganso (se lo oí a Juan Carlos Ortega; a mí, ni se me habría ocurrido) o le ha grapado las patitas a un conejo para ver si le estallaba o no el globo ocular al acercarle una cerilla encendida (se lo oí una vez a Ángel Martín; a mí, ni se me habría ocurrido).
Pero una cosa es lo que uno haga en la intimidad de su hogar y otra cuando eso se hace para crear espectáculo.
En el Hormiguero, de Cuatro, llevan un hurón y lo acarician, como para despistar; pero luego trufan el programa con historias macabras sobre animales golpeados y vejados. Animales sagrados, que además mezclan con comida:
Momento estelar, en mi opinión lo de:
“Pretende irse”
Nota mental: un buen líder tiene que tener amigos (Enrique San Francisco no sabe hacer una entrevista sin dar, como mínimo, un par de minutos de los de pasarlo bien bien, en los que te ríes, quieras o no).